¿Cuál fue la primera vacuna? ¿Cómo se transportó? ¿Por qué se llama vacuna?
En este vídeo además de resolver las tres preguntas del título, vamos a hablar de grandes personajes como: Edward Jenner, Francisco Javier Balmis e Isabel Zendal. Si te gusta no dudes en dejar un like. Si tienes alguna duda después del vídeo, no te queda claro cualquier aspecto que se explique en él o quieres dar tu opinión, deja un comentario por aquí abajo.
Empezaremos hablando de uno de los virus más letales que ha habido a lo largo de la historia: la Viruela. Era un virus muy contagioso y en muchos casos mortal. A algunos pacientes les dejaba ciego. Pero el síntoma más característico eran los granos, heridas o también llamadas pústulas que aparecían por el cuerpo. Los primeros casos empezaron hace varios siglos. En el siglo XVIII fue cuando estuvo más extendida por Europa y en América, hasta que se encontró la manera de curar esta enfermedad. Pero fue mucho más tarde en 1977 cuando desapareció definitivamente en todo el mundo. ¿Cómo se consiguió?
El 14 de mayo de 1796 el médico inglés Edward Jenner demostró algo que ya pensaban algunos médicos desde hacía tiempo. Que las lecheras, al tocar diariamente las ubres de algunas vacas que tenían la Viruela animal, quedaban protegidas de la Viruela humana. Y que este remedio se podría trasladar a otros seres humanos. Lo comprobó con el hijo de su jardinero. Cuando sacó de las heridas de una lechera infectada de Viruela animal, un poco de pus y se lo traspasó al niño, mediante un pequeño corte. Este no mostró ningún síntoma. Con el tiempo se demostró que estaba protegido contra la Viruela. De este modo se encontró la manera de curar esta terrible enfermedad. Años después Louis Pasteur, llamó a este método para curar enfermedades procedente de los virus , “vacuna”. En honor a Edwar Jenner que descubrió que de las vacas venía la protección de las lecheras al virus de la viruela. Además Pasteur también aportó con las “vacunas” del Antrax o Cólera aviar la mejora del método. Dejando que esos virus se debilitaran para luego ser inyectados. De ahí viene la idea clásica de “vacuna”, que es inyectar un virus en un ser humano, cuando éste está en un momento menos agresivo, para que así el ser humano genere anticuerpos.
Pero en estos primeros momentos todavía no había jeringuillas, ya que aparecieron unos años después. Fue en 1853 cuando Alexander Wood la inventó. Con la idea de introducir de una manera más directa y eficaz medicamentos o vacunas en el cuerpo humano. Al principio eran de cristal. Las jeringuillas desechables de plástico que usamos ahora las diseñó el inventor de la fregona, el español Manuel Jalón.
Pero volvamos a la Viruela y a las “vacunas”. Si Edwar Jenner fue el descubridor de la primera vacuna, Javier Balmis fue la persona que pensó cómo hacer llegar a millones de personas este remedio para curar la Viruela. Este alicantino tuvo una buenísima y extraña idea que explicó a Carlo IV. Como la vacuna no se conservaba más de doce días, pensó en la técnica del brazo a brazo. Que consistía en sacar de las pústulas o heridas de estos niños que ya habían superado la enfermedad pus o sangre con anticuerpos, para vacunar a otras personas. Mediante una pequeña herida o raja en el cuerpo del que se iba a vacunar. Para eso eligieron a 22 niños sin padres entre 4 y 14 años, para transportar la vacuna hasta América. El rey aceptó y preparó una expedición para cruzar el Atlántico y Pacífico, hasta llegar a América y Filipinas. Se llamó la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna.
Para ello Javier Balmis viajó con 6 niños huérfanos ( es decir, que han perdido a sus padres) o expósitos (abandonados por sus padres) desde del orfanato de Atocha, en Madrid. Hasta el de la Coruña, donde con la ayuda de la enfermera Isabel Zendal y del médico José Salvany, partieron en barco rumbo a América con otros 16 niños. Fue la corbeta María Pita el barco elegido para este viaje que salvaría millones de vidas. Isabel Zendal que era enfermera y la rectora del Orfanato de la Caridad de La Coruña, tenía el encargo de cuidar y mantener vivos a todos los niños.
La expedición fue muy dura y larga. Pero fue todo un éxito ya que los 22 niños llegaron vivos y consiguieron extraer de ellos vacuna para miles de personas. Y clonar la vacuna para seguir extendiéndola hasta llegar a Filipinas, China y otros pueblos de Asia.
Como ya hemos dicho, no fue hasta mucho más tarde, en 1977, cuando la OMS consideró erradicada esta enfermedad en la Tierra.

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